Y, no se sabe cómo, acabó pegado en la camisa de tu hijo.

No la des por perdida todavía .Prueba a meterla en el congelador dentro de una bolsa de plástico y  déjala una o dos horas para que el chicle se endurezca con el frío y, cuando la saques conseguirás despegarlo sin ningún esfuerzo.

Si no tienes sitio en el congelador , también servirá colocar unos cubitos de hielo sobre la prenda siempre y cuando esté protegida.